Mi sobrino me ayudó a pintar una puerta con esmalte caoba, cuando terminó tomó la pequeña brocha con su mano y la estrujó y luego le echó jabón en polvo. Como vio que no se quitaba dejó la brocha y se lavó las manos con el mejor jabón líquido de manos que consiguió, antibacterial y de muy buen olor, pero no pudo quitarse la mancha. 

Fue entonces cuando se me acercó y me confesó que él pensaba que se quitaría como las otras veces que había pintado con tempera.  Luego lo hice esperar para quitárselo y se puso una servilleta para no manchar nada más. 

Ya nosotros no es con pintura que nos manchamos, podemos mancharnos con pecado, puede ser que hayamos intentado cubrirlo con justificación, tal como "es que yo también merezco disfrutar esto" o "pues todos lo hacen", y lo lavamos en los pensamientos de "Dios me perdonará", o tratamos de cubrir la culpa llenando de regalos a los que estamos hiriendo con los actos. 

Nada de eso quitará la mancha del pecado, solo hay una forma, "confesar nuestro pecado delante de Dios, reconocer que hicimos mal y por el sacrificio que hizo Jesús en la cruz, por su sangre que simboliza el jabón que limpia tu pecado, habrá una buena limpieza en ti y en mí, podrá quitar toda mancha y opresión, toda esclavitud de adicción. Jesús te perdona y te limpia.

Así como esa mano sucia en pintura fresca manchaba lo que tocaba, afectamos a otros con lo que hacemos y a veces son los que menos quisiéramos afectar.   Mery Bracho 

Si quieres puedes hacer esta sencilla oración pidiendo perdón:
Padre celestial, gracias porque tú me amas, hoy quiero pedirte perdón por ____________,
reconozco que no esta bien y te ruego que me limpies de mi pecado y mi error, que la sangre de Jesús me limpie. Creo en Jesús y en su amor por mí, Dios, te ruego que me perdones y me des la fuerza para no volver a cometer esa falta, te lo pido en el nombre de Jesús. Amén. 
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Saludo de Mery Bracho

Cada día escribimos nuestra historia con nuestras acciones, reflexionamos, aprendemos o volvemos a cometer los mismos errores. Estas reflexiones tratan sobre esos momentos en que Dios nos enseña en las pruebas, son para animarte a seguir adelante. Tu nueva amiga, Mery Bracho.