En este momento puedes estar atravesando una situación que no parece tener salida, una enfermedad que no sabes cómo conseguir el dinero para curarte o para pagar la operación, quiero animarte a confiar en Dios, quien todo lo puede hacer. Dios es también tu sanador por excelencia.

Cuando contaba con sólo 2 años de edad tenía que viajar con mis padres a otra ciudad para que me operaran de una cardiopatía. Ellos no tenían dinero para pagar hotel así que confiaban en Dios que de alguna manera podrían costear los gastos de viaje y hospedaje, la operación era gratis en un hospital público pero debían permanecer por 2 semanas en la ciudad.



Una semana antes del viaje, llegó de visita una señora muy agradable a la iglesia donde íbamos siempre, ella vivía precisamente en esa ciudad donde me operarían.

Ella tuvo la oportunidad de dirigirse al público y dijo: "Cuando alguno necesite mi casa está a su orden". Al terminar la reunión mi madre se le acercó y le dijo que si podíamos hospedarnos en su casa. Allí estuvieron mis padres mientras me operaron y luego de la operación me llevaron allá, no pagaron nada. Dios obra de manera sobrenatural. Por cierto, mi operación a esa corta edad, fue perfecta y Dios me sanó, gracias a Él.

Tal vez has estado orando para que Dios te dé el dinero para una medicina, o una operación, o que abra puertas de alguna manera para que se resuelva tu problema, sigue en obediencia a Dios, confía en Él y se abrirán los caminos, confía que El es tu sanador y tu sustentador. Mery Bracho
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Saludo de Mery Bracho

Cada día escribimos nuestra historia con nuestras acciones, reflexionamos, aprendemos o volvemos a cometer los mismos errores. Estas reflexiones tratan sobre esos momentos en que Dios nos enseña en las pruebas, son para animarte a seguir adelante. Tu nueva amiga, Mery Bracho.